Iglesia Cristiana Jesucristo es Vida
Anunciando la verdad de Dios


ESTUDIO BIBLICO # EB0002
 
DONDE ESTA TU HERMANO ABEL?
Génesis 4:9

 
“Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”
 
Dios, hizo una pregunta a Adán, le dijo: ¿Dónde estás? (Génesis 3:9) Ahora La pregunta es para Caín hijo de Adán, diciendo: ¿Dónde está tu hermano?.  En la primera situación se le pregunta a Adán por su propia responsabilidad por haber pecado contra Dios. Pero en ésta oportunidad no se reclama a Caín por él mismo, se lo llama para indagar por su hermano.
Con Adán y Eva la pregunta es por ellos y por sus acciones, ahora la pregunta es por el prójimo. Así, si el primer pecado fue de desobediencia a Dios, el segundo fue la falta de amor al prójimo.

Desde entonces, Dios sigue preguntándonos por el prójimo. Lastimosamente, hasta hoy en día la respuesta parece seguir siendo la misma: ¿acaso soy guardia de mi hermano? ¿Acaso es mi obligación cuidar de él?
Es normal, que quienes viven en su rebeldía contra Dios, se identifican con Caín y su modus operandi, es decir, que sigan el mismo patrón de conducta. Para el hombre natural, la vida del prójimo cada vez vale menos. Pero que suceda esto dentro de la Iglesia del Señor, es tan lamentable como inaceptable.

Tal vez no seguimos las pisadas de Caín al pie de la letra, pero quizás seguimos teniendo una actitud indiferente, respecto de nuestra responsabilidad para con el prójimo diciéndole a Dios: ¿Acaso soy guarda de mi hermano?
La pregunta es, si seremos capaces de “hacer algo” al vernos en una situación que nos demande actuar, mostrar el amor de Jesús al prójimo a través de nuestros actos.  

Mateo 5:38-48  Ver. 45 “para que seáis hijos de vuestro padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”.
Podemos aparentar mucha piedad, pero nuestras obras, son las que realmente dan testimonio de que tenemos misericordia o no. Mateo 25:33-46

Quien es tu prójimo?  Si preguntasen a un Israelita: quien es tu prójimo? Respondería mi hermano Israelita..
Este texto sobre el juicio a las naciones, nos hace evidente que nuestra relación con Dios, va de la mano de nuestra relación con el prójimo. En definitiva, según este texto, lo que será puesto en la balanza el día del juicio será nuestra relación con el prójimo. 

1Juan 4:20-21 “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano”.

Mateo 23:23-24 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!”.
Si nos congregamos, si apoyamos la obra de Dios con nuestros recursos y hasta hacemos la obra evangelizadora, etc. Pero dejamos de lado el practicar la misericordia y la justicia con nuestro prójimo, estamos colando el mosquito y tragando el camello!. Esto es necesario hacerlo sin dejar de hacer lo otro…
Mi responsabilidad para con Dios, entonces, no termina cuando salgo de la Iglesia. Cuando ya hice lo que me tocaba hacer… No señor, Donde halle a mi prójimo, hallo mi responsabilidad de servicio, es decir, mi responsabilidad de ser un verdadero discípulo de Cristo.

La raza de Caín, aflora cuando nos domina el egoísmo, cuando viene a apoderarse de nuestro corazón y sólo pensamos en nosotros mismos y en las satisfacciones que podamos sacar de nuestro trabajo, de nuestra apariencia, del prójimo o de quien sea. Nuestro crecimiento espiritual no se mide - por el tiempo que pasamos orando -debemos admitir esto si queremos ser honestos con nosotros mismos. Se mide por la calidad de nuestras relaciones con el prójimo.

El termómetro espiritual, usted se lo pone a alguien cuando ve sus reacciones, cuando ve cómo se comporta con su prójimo, como responde a ciertas circunstancias. Los fariseos extendías sus oraciones por largas horas y sin embargo, Jesucristo los consideró hipócritas.

Mientras haya celos contiendas, envidias, pleitos y muchas cosas similares, nuestro crecimiento espiritual es limitado o nulo. Es más, si todavía participamos de estas obras, estaremos reflejando nuestro estado espiritual..
¿Acaso soy guarda de mi hermano? Era la pregunta de Caín. La respuesta que nos da la Biblia es SÍ. Somos responsables en el servicio, pero también en la comunión con el prójimo. No hacerlo es desobedecer a Cristo y no considerarlo Señor de nuestras vidas.

Juan 6:39 “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero”.
1Corintios 3:3 “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?”.
Gálatas 6:1 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”.
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